Misael Ramírez Alvarado – Del 18 al 28 de febrero se recibieron los documentos de los aspirantes que quieran participar para la designación de los cuarto nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral. Los requisitos son; ser ciudadano de nacimiento que no tenga otra nacionalidad, tener más de 30 años de edad, experiencia mínima de cinco años, título profesional de licenciatura, no haber sido condenado por algún delito a menos salvo que haya sido imprudencial, no haber sido candidato o candidata o haber ejercido cargos de elección popular en los últimos cuatro años, no haber desempeñado un cargo estatal o federal en algún partido político en los últimos cuatro años, no haber sido integrante del Servicio Profesional Electoral, ni ser o haber sido miembro del Servicio Profesional Electoral Nacional durante el último proceso electoral federal.
Estos son los requerimientos para los cuatro cargos a Consejero, los cuales serán seleccionados por un Comité Técnico de Evaluación, que revisa los perfiles de los aspirantes. Y justamente aquí, en el inicio del proceso fue donde se produjo el primer enfrentamiento en las cámaras, esto debido al nombramiento de John Ackerman como evaluador en el proceso, Ackerman es ideólogo de MORENA e incluso forma parte del Instituto de Formación Política de MORENA, lo cual, claramente, pone en entredicho su neutralidad en el proceso de selección.
Pero, ¿Por qué puede y es Ackerman? Para empezar, debemos señalar que, el Comité Técnico, de acuerdo con el artículo 41 de la Constitución, se debe de integrar por siete personas: tres designados por la Junta de Coordinación Política de la Cámara Baja, dos designados por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y dos designados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Como acotación al anterior artículo, el fragmento V estipula que debe ser de “reconocido prestigio”. Y es la trayectoria académica de Ackerman lo que le ha dado cierto prestigio. El asunto se vuelve más convulso cuando recordamos que la titular de la CNDH Rosario Piedra es militante declarada de MORENA, y en su momento ya existieron impugnaciones por su nombramiento, debido a esto, y como mencionó el líder panista Marko Cortés “se veía venir” que desde el Ejecutivo (porque seamos honestos, desde el Ejecutivo se toman las desiciones en MORENA) buscarán instalar gente afín a la 4T como consejeros, y al parecer ese será el trabajo de Ackerman.
A pesar de lo anterior mencionado, tras su nombramiento por la CNDH, Ackerman señaló su imparcialidad y su disposición a trabajo para que los consejeros nuevos tengan una verdadera identidad ciudadana y no tengan intereses partidistas. Habrá que ver cómo se desarrollan los diálogos internos dentro de la Comisión y como se efectúa la votación programada para el 30 de marzo y quienes serán los seleccionados, para ver cómo se movieron las aguas políticas en el Congreso.
Como vemos, el nombramiento de Ackerman está legalmente justificado, pero ¿Quienes son los demás miembros del Comité? Por parte de la Junta de Coordinación Política fueron seleccionados Diego Valadés quien fuera ex ministro de la Suprema Corte y ex procurador General de la República, Blanca Heredia Rubio quien fuera representante de la OCDE en México para América Latina y consultora para el Banco Mundial, Silvia Giorguli Saucedo quién es presidenta del Colegio de México, por parte del INAI fueron seleccionados Ana Laura Magaloni que es la Directora de la División de Estudios Jurídicos del CIDE y José Roldán Xopa que es Doctor en Derecho por la UNAM y Profesor en el CIDE, mientras que la otra seleccionada de la CNDH es Sara Lovera quién es Directora de Servicio Especial de la Mujer y conductora del programa Techo de Cristal. Como se puede ver, en el papel son expertos en distintos temas que pueden aportar sus conocimientos y experiencia a través de los años, para que los nuevos consejeros ayuden a la democratización del país, Ackerman tiene las “credenciales”, pero su ímpetu obradorista, antes, durante y después de las elecciones hace dudar de su postura, con más razón si tomamos en cuenta lo autoritario que ha mostrado ser Andres Manuel y lo intransigente en el sentido de, estás conmigo o estás contra mí.
Por otra parte los partidos oposición han dejado que MORENA mueva sus hilos políticos para posicionar gente a fin a sus intereses en las dependencias, claro está y se debe de comentar, que toda administración federal lo ha hecho, lo que sorprende en este momento, es que lleguen a instituciones que eran claramente críticas al Poder, comenzando por la ya mencionada CNDH, y ahora con un órgano que tardó años en consolidarse en México, con su búsqueda democrática, ya que hay que recordar que anteriormente los cómputos de las elecciones eran hechos por un comité nombrado desde SEGOB (Manuel Bartlet sabe bien de esto) y que respondía a los intereses del Ejecutivo. Hoy en día el instituto que tardó más de 20 años en consolidarse podría tener en riesgo una cierta parte de su independencia, sin olvidar las acusaciones que se ciernen sobre Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del INE. Que curioso y preocupante es que el instituto que le dio la victoria a Andrés Manuel, en las elecciones más transparentes en la historia de este país, ahora sea cuestionado por el mismo triunfador.
Podrán tacharme de paranoico o de conservador como esta de moda (asunto que me tiene sin cuidado) pero la 4T comienza poco a poco a mover sus fichas políticas, no quieren perder la Cámara Baja en las próximas elecciones intermedias y si la pierden por la vía electoral parece ser que quieren tener los instrumentos institucionales para echarlas abajo, y ni comencemos a pensar en el 2024 y las implicaciones que podría tener un instituto electoral coptado por el Ejecutivo, la 4T se cura en salud y sabe que sin su faro guía tabasqueño necesitará más que votos para llevar acabo su proyecto de nación. ¿Y la oposición? se preguntarán ustedes que la nombre muy por encima, pues así como en este blog pasa desapercibida y parece que no existe, así mismo sucede en la política nacional, los reacomodos dentro del PAN, la inminente desaparición del PRD, el alineamiento del PRI, los partiditos satélites y la ala Calderonista que cada vez está más en duda, han dejado que legalmente la 4T se posicione y al parecer el futuro de México será moreno o no será